viernes, 21 de noviembre de 2008

 

La divina comedia
DanteAlighieri


CANTO XIII

Suben los Poetas al segundo círculo, donde se purga el pecado de la envidia, y oyen voces de espíritus invisibles, que recomiendan la Caridad. -Ven después las almas de los envidiosos recitando las letanías de los santos; están cubiertas de un cilicio, y tienen los párpados cosidos con alambre.


Habíamos llegado a lo alto de la escalera, donde por segunda vez se adelgaza la montaña destinada a la purificación de los que suben por ella. También allí la ciñe en derredor un rellano como el primero, sólo que el arco de su circunferencia se repliega más pronto; en él no hay esculturas ni nada parecido, y así el ribazo interior, como el camino, presentan al desnudo el color lívido de la piedra. -Si esperamos aquí a alguien para preguntarle hacia qué lado hemos de seguir, decía el Poeta, temo que tardaremos mucho en decidirnos -. Dirigió luego la vista fijamente hacia el Sol; afirmó en el pie derecho el centro de la rotación e hizo girar su costado izquierdo -. ¡Oh dulce luz, en quien confío al entrar por el nuevo camino! Condúcenos, decía, como conviene ser conducidos por eeste lugar. Tú das calor al mundo, tú le iluminas; tus rayos, pues, deben servir siempre de guía, a menos que otra razón disponga lo contrario.




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Bea_LP dijo...

Me encanta esa cancion!!!!!!!!!